
La fotografía de una huella debe ayudar tanto a localizarla en el objeto como a examinar sus rasgos concretos. Normalmente se necesitan tomas diferentes. Una única fotografía de cerca con una regla puede no mostrar ni la posición inicial ni la relación con la superficie circundante.
Comience por la vista general
Registre el objeto completo y la posición de la zona examinada respecto de referencias estables. Después haga una toma intermedia que relacione la vista general y el detalle. No mueva ni limpie el objeto solo para obtener una composición más expresiva si esto modifica la huella.
Cómo utilizar la escala
La referencia de escala se coloca al lado, sin cubrir ni tocar la parte relevante. Las condiciones de toma deben permitir comprender su posición respecto de la superficie. La presencia de una regla a cualquier distancia dentro del encuadre no hace por sí sola que la fotografía sea apta para una medición precisa.
- Conserve los archivos originales sin modificar la geometría.
- Fotografíe los rasgos disponibles con una iluminación cuyas condiciones estén claras.
- Indique la fecha, el objeto y el lugar de cada toma.
- No sustituya la vista general por un conjunto de macrofotografías iguales.
- Indique todos los cambios conocidos de la superficie posteriores al hallazgo.
La huella y su supuesto origen
Si existe un objeto con el que se propone comparar, se describe y conserva por separado. No debe colocar por cuenta propia una herramienta sobre la huella ni obtener impresiones experimentales en la superficie examinada: esto puede introducir rasgos nuevos y alterar el estado inicial.
Cuándo no basta una fotografía
El volumen, el relieve, el material y las características poco visibles pueden requerir un examen directo. El procedimiento de recogida, embalaje y realización de copias se acuerda con el especialista, teniendo en cuenta las actuaciones admisibles. No todas las huellas pueden examinarse plenamente mediante una sola imagen.
Qué explica el resultado
La conclusión debe mostrar qué rasgos están disponibles y qué tareas permiten resolver. La semejanza de grupo en la forma no equivale a identificar un útil concreto. Del mismo modo, la compatibilidad técnica de la acción no establece por sí sola el momento ni el participante en el acontecimiento.
Antes de la consulta, prepare un inventario del objeto, las fotografías y los posibles materiales de comparación. Si el lugar ya se ha reparado, indíquelo expresamente. Las fotografías conservadas pueden ser relevantes, pero sus límites de uso se determinan según su contenido y calidad reales.